12.1.12

LA VIOLETERA

" - Has dado la vuelta al contrario. Dame la mano, te he indicado que giraras a la izquierda y has girado a la derecha" - me ha dicho el Maestro, mientras sonaba, quizá, un tango. - "No te dejas llevar".
"- Es que no veía tus pasos..." - he contestado yo.
Mentira. Es que no sabía cómo iba a ser el siguiente.