He llegado a casa hace un rato del Musical de Sabina. La
historia ha tardado en engancharme, pero cuando me ha enganchado me he olvidado
de todo. De Julia Roberts en la partida de polo de estos tres últimos días, de
la cárcel y el balón que compraremos para hacer más entretenidos los descansos,
de la impotencia por no sentirme libre de decir lo que quiero decir, del miedo
a no dejarme llevar.
Me he olvidado de que mañana es sábado. De mi trabajo de
monos, de mi casi no llegar a fin de mes, de que esta mañana he consolado a un
funcionario al que le reubicarán por el cambio de gobierno.
Me he olvidado de que quiero cancelar mis clases de inglés para
siempre porque he aceptado mi falta de interés hacia ese absurdo y simple
idioma, que tengo que limpiar el salón y recoger todos los zapatos que andan
por mi habitación, que no estaría mal que ordenase todos los que tengo dentro
del armario y, de paso, comprobase si tengo algo para poder ir a la montaña.
Me he olvidado de que hace una semana estaba en la Ciudad de
los Colores, de que el camino de baldosas amarillas lo he trazado ya y ya he
empezado a recorrerlo, del órdago, del reto y de quien la sigue la consigue.
Y voy a bajar la persiana y parar el tiempo. Mañana todo eso
me seguirá esperando.

1 comentarios:
Y el lunes también.
Por si quieres seguir amnésica un ratito más ;)
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